A Carlos Núñez Hurtado, que hoy está en pie de lucha, y no está solo
A raíz de diversas iniciativas y al menos un proyecto de dictamen para reformar el Código Penal para el Distrito Federal, en particular incorporar una causal de exclusión de responsabilidad en delito de aborto, éste ha vuelto, como si fuese asunto cíclico, a estar en la mesa de la discusión, no del debate, con las mismas posiciones conocidas, aunque no las razones que favorezcan y propicien un diálogo entre las partes.

Hasta donde se ha planteado ante los medios de comunicación, o dado a conocer, no se trata de iniciativas para despenalizar el aborto en sentido estricto, es decir, eliminar la conducta del aborto de las punibles; se trata solo de incorporar una causal de exclusión. Claro, una causal que en la práctica hace innecesarias todas las existentes que marca el artículo 148 del mencionado código.
Con el interés y necesidad de conocer a detalle las propuestas que en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se han planteado, las busqué en su portal de Internet (www.asambleadf.gob.mx).
Desgraciadamente en ese espacio informativo no encontré algún vínculo o referencia que me permitiera acceder al tema del aborto que en la Asamblea Legislativa se plantea. Esto no quiere decir, a priori, que no exista, pero sí que no se encuentra en la misma proporción que el tema y la discusión ha propiciado.
Al saber, por los medios de comunicación que el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina era uno de los promotores de dicha iniciativa, ingresé en su portal. Y como en el de la Asamblea Legislativa, no encontré información en la misma proporción e intensidad de la discusión.
Ante una situación como la descrita, ¿cómo dar el paso a un debate sin acceso a información? Los medios de comunicación ciertamente ofrecen elementos, pero no se puede reducir a la información que éstos dan para un debate por la propia naturaleza noticiosa de los medios.
Con apoyos tecnológicos, como la Internet, que permiten ofrecer y disponer información directa, el derecho a la información se potencializa; no utilizarlos, o no emplearlos cierra la posibilidad de un debate informado, y dependemos de la información, opinión, relectura de otros para saber qué se quiere.

En este tema, como en otros, si se pretende que la mayoría participe en la toma de decisiones públicas, habrá que garantizarle acceso a información completa, veraz, oportuna.
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