28 de enero de 2013

Apuntes

Producción de Pobres

Rubén Alonso

Enrique Peña Nieto, Presidente de México, en Las Margaritas, Chiapas, durante la Cruzada Nacional  Contra el Hambre
El pasado 24 de enero, el presidente Enrique Peña Nieto convocó a una Cruzada Nacional contra el Hambre, con la que se pretende atender “de manera prioritaria” a “7.4 millones de mexicanos, que enfrentan esta doble condición: De estar en pobreza extrema y de padecer carencia alimentaria, alimentaria severa”.
Sin embargo, considero, esta “política social” a la que, además, se convoca a la sociedad civil, con la participación de los tres órdenes de gobierno, es fundamentalmente un recurso asistencial, necesario, pero mediatista y sujeto al manipuleo y uso político e incuso electoral.
El punto de arranque, fundamental, que no excluye alimentar a quien carece de lo básico, está en los factores, en las causas que generan pobreza, pues de lo contrario hoy los alimentaremos, mañana también e incluso podrán aumentar el número de pobres, siendo una historia sin fin.
A finales de los 80, en el Centro Universitario Cultural, atendido por padres dominicos en las inmediaciones de la UNAM, siendo un joven universitario que estudiaba en la ciudad de México, participé en diversas conferencias y talleres que reafirmaron convicciones y me marcaron al conocer y escuchar a Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Frei Betto.
Su exposición teológica, pero sobre todo sus testimonios de vida, como Frei Betto en prisión, o la serena y profunda reflexión de Gustavo Gutiérrez, considerado uno de los padres de la Teología de la Liberación, no hacían más que reforzar que el cambio y la libertad se construyen desde abajo.
Gutiérrez, palabras más, palabras menos, señaló entonces que si una máquina produce invariablemente algo deforme, incompleto, descompuesto, la solución no está en reparar el producto, sino en la propia máquina.
Si dicha máquina es un sistema social y económico que a lo largo de la historia ha demostrado que produce pobreza, despojo, y por ende pobres y despojados, la solución de fondo está en cambiar y sustituir la máquina. Algunos gobiernos lo que hacen, dijo, hacer funcionar la máquina más lento para generar menos pobres, y así vanagloriarse de resultados tangibles, verificables. Pero la máquina sigue produciendo lo mismo.
Cruzada contra el hambre, pues no. Necesitamos identificar sustituir la “máquina” que los genera. La Cruzada Nacional contra el Hambre no será más que una “ajustada” al producto para lucirlo como logro, operando la máquina a menor velocidad.
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