Del 5 al 19 de octubre de 2014, en el Vaticano se reunirán al menos 150 obispos en asamblea extraordinaria como parte del Sínodo convocado por Francisco Papa con el tema “Desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”. Para ello, ya se cuenta con un documento preparatorio, a través del cual se ha pedido a los obispos promuevan y realicen una consulta abierta a todos los miembros de la Iglesia apoyándose de un cuestionario de 39 preguntas integradas en nueve temas.
Los temas: difusión de la enseñanza de la Iglesia y Familia, matrimonio y ley natural, pastoral de la familia, situaciones matrimoniales difíciles, uniones de personas del mismo sexo, educación de los hijos en situaciones matrimoniales irregulares, apertura de los esposos a la vida (procreación), relación familia-persona, otros desafíos y propuestas.
El pasado viernes 2 de noviembre, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, presentó a la prensa el documento preparatorio y que incluye dicho cuestionario. De manera simultánea, la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales, es decir, el Episcopado inglés, publicó un micrositio en Internet con toda la información de dicho sínodo y una herramienta para que cualquier persona participe en la consulta, ofreciendo incluso el servicio de remitir a los países y diócesis respectivas, las participaciones de otros lugares fuera de Inglaterra y Gales (ver http://bit.ly/1aUrDAf). El cuestionario en español, a través de otros sitios informativos se puede consultar en http://bit.ly/1haQGo4. En tanto, el documento difundido por la Oficina de Prensa del Vaticano ya está disponible en Internet (http://bit.ly/17hcXXL).
A diferencia de otros sínodos, este arranca con una intención y dinámica más abierta. Ahora está en manos de los obispos locales instrumentar esta apertura e inclusión de todos los miembros de la Iglesia. Pero no hay que perder de vista que no se trata de una “consulta popular”, entendida esta desde nuestra visión democrática liberal occidental. La Iglesia instrumenta lo que en teología fundamental se conoce como “sensus fidelium” (sentido de la fe en los fieles), y que está íntimamente ligada y en congruencia al “sensus fidei” (sentido de la fe, al “fidei depósitum”, depósito de la fe católica).
La tecnología podría ayudar a mayor participación, escucha, inclusión, para que el Sínodo próximo camine con la Iglesia. Ahora está en manos de los obispos instrumentar, con los recursos a la mano y al alcance de todos, que esto sea realidad.
Fuente: Milenio Jalisco 4 de noviembre de  2013
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