La detención de Joaquín El Chapo Guzmán Loera  tiene un alto valor simbólico, tendrá efectos en el combate al narcotráfico y la recomposición de éste. El más buscado fue capturado, el fugado fue recapturado luego de trece años, de los cuales los más recientes ya estaba acotado, no anulado, y nuevos grupos se han integrado en la cadena económica del narcotráfico y otras actividades vinculadas a ello, como el secuestro y la extorsión.

Luego de la burbuja mediática y política sobre la detención del sexenio, a la memoria podrán incorporarse otras grandes detenciones de cabezas de grupos delictivos desde el decenio de los ochenta que terminaron en poda de cabezas a Hidra de Lerna; incluso, podremos recordar los procesos de certificación que realizaba el Departamento de Estado de la Unión Americana entre enero y febrero de cada año, que en tiempos de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) eran tiempo propicio para realizar detenciones y mostrarlas en bandeja como “tarea cumplida”.
Una pregunta que queda en el aire, y que urge ser atendida, tiene que ver con la base y estructura que propicia el crimen organizado, en este caso el narcotráfico, pero también otras como el tráfico de personas o la piratería, sin la cual no se desarrollarían en las dimensiones que tienen.
En 2012, la Secretaría deHacienda y Crédito Público estimó en diez mil millones de dólares el flujo de recursos provenientes de actividades ilícitas en la economía mexicana (Ver http://goo.gl/gWcCRu; y “El Problema de drogas en las Américas: Estudios” en http://goo.gl/I04qvP). Dichos recursos en el sistema financiero, en la economía cotidiana de México, alimenta actividades productivas y genera empleos, de cerrarse a partir de una detención o varias detenciones, tendría efectos sensibles en el bienestar y desarrollo. Caso similar ocurriría, si lo exploramos, que de tajo se cerrara el flujo de dólares a México que envían los paisanos radicados en EU a sus familias y comunidades.
¿Cuál es el Plan B inherente al combate al narcotráfico para enfrentar los efectos económicos? Si no las hay, entonces se registrará un reacomodo de dicha actividad en otros grupos. Y si somos mal pensados, ¿por qué ahora se promueve la legalización con fines terapéuticos la producción, comercialización y consumo de la mariguana?
Fuente: Milenio Jalisco 24 de febrerode  2014

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