El pasado sábado a las 5:50 horas concluyó la sesión extraordinaria del Senado de la República en la que se aprobó en primera y segunda lectura el dictamen con el que se expide la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, abrogando con ello las leyes Federal de Radio y Televisión, así como de Telecomunicaciones, además, se expide la Ley del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano. Además, los senadores aprovecharon para lanzar la convocatoria con la que recibir propuestas de candidatos a magistrados de 18 entidades, entre ellas Jalisco, que integrarán sus respectivos tribunales electorales (versión estenográfica de la sesión: http://goo.gl/L44hwN).

¿Consummatum est en el tema de telecomunicaciones y radiodifusión? No. Mañana la Cámara de Diputados sesionará de manera extraordinaria para recibir, discutir y en su caso aprobar los dictámenes remitidos por el Senado. Pasado este “trámite”, el Ejecutivo federal publicará la minuta de decreto que le envíen y se abre otro recurso: la acción de inconstitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la cual anticipan promover senadores que votaron en contra el dictamen presentado, como en 2006, se hizo contra la llamada “Ley Televisa”, que el máximo tribunal del país resolvió un año después.

El dictamen aprobado por el Senado (http://goo.gl/H0h99j) registra mejoras frente a la iniciativa que presentó el Presidente Enrique Peña Nieto (ver http://goo.gl/rEABT0), pero dejó privilegiando a Televisa como preponderante (o monopólico) en el servicio de televisión restringida (cable y satelital) al mantener y posibilidad de incrementar los ahora 9 millones 20,826 suscriptores (61.5 por ciento del mercado); la radio y televisión pública, social y comunitaria quedó dependiente de recursos públicos presupuestados, favoreciendo a concesionarios privados al dejarle todo el mercado; y en materia de vigilancia, aunque sólo en asuntos de seguridad, los concesionarios de telefonía deberán registrar y guardar todo movimiento, incluso geolocalización, de particulares durante dos años; y para que el negocio de los concesionarios fuera mayor, se les permite aumentar espacios comerciales en la medida que den cabida a producción independiente, pero sin poner límites a la programación (tiempo pagado) de info-comerciales.

Esta historia, aún continúa.

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