Catedral de la Diócesis de La Paz, BCS

Noviembre se prevé como mes clave para ajustes en el Episcopado Mexicano, no en la Conferencia, sí en la promoción de nuevos obispos y el reacomodo de algunos, donde Guadalajara será referencia. Diócesis vacantes, obispos en límite de edad para ser eméritos, y uno que otro que está en la “banca”.

La Iglesia católica en México está integrada por 92 circunscripciones (Diócesis y Prelaturas); de los 166 obispos que integran el Episcopado, 119 están en funciones como residenciales (90), auxiliares (28) y un coadjutor. Tres diócesis están vacantes: Orizaba, Veracruz, desde el 11 de noviembre de 2013; San Andrés Tuxtla, Veracruz, desde el 20 de marzo de 2014; y Tuxtepec, Oaxaca, desde el 26 de septiembre de 2014.
Por otra parte, cuatro obispos ya superaron la edad de 75 años, y por ende su renuncia a la titularidad de la diócesis que encabeza ya fue presentada al Papa, y sólo esperan que sea aceptada y nombrado su sucesor: Miguel Patiño, Apatzingán; Ramón Calderón, Linares, Nuevo León; Alberto Suárez, arzobispo de Morelia, Michoacán; Renato Ascencio, Ciudad Juárez,  Chihuahua. En tanto, pasado mañana Emilio Berlie, arzobispo de Yucatán, llegará a los 75 años.
En tanto, en Guadalajara se vive una situación particular: su titular, el cardenal José Francisco Robles Ortega a pesar de contar con cuatro obispos auxiliares, Leopoldo González González, José Trinidad González Rodríguez, Humberto Gutiérrez Valencia y Miguel Romano Gómez, en la práctica sólo tiene a tres desde el año pasado, pues Romano Gómez está a la espera de un destino luego de concluir sus funciones como rector del Seminario. Guadalajara está a la espera de dos obispos auxiliares con el reacomodo de Romano Gómez; pero se considera simultáneamente si se divide o no la arquidiócesis creando nuevas circunscripciones, como Ocotlán.
A Romano Gómez se le promueve a la diócesis de La Paz, Baja California Sur; y a su actual obispo, Miguel Ángel Alba Díaz, se le ve sustituyendo a Rafael Romo Muñoz en Tijuana.
Christophe Pierre, nuncio apostólico, es clave en estos cambios. Sin embargo, para el caso de La Paz, el parecer del Presbiterio deberá ser fundamental, que no ve su diócesis como salida para casos no resueltos y estarían más por un nuevo obispo que se forme en esa realidad de poco más de medio millón de habitantes en 73,475 kilómetros cuadrados desértico, con 42 parroquias; 59 sacerdotes y 148 religiosas.

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