Los cardenales Juan Sandoval y Francisco Robles
Los cardenales Juan Sandoval y Francisco Robles

La incertidumbre impregna al Presbiterio de la Arquidiócesis de Guadalajara.  No es cosa menor. Se trata de una de las Iglesias de México con el mayor número de sacerdotes: poco más de 1,400 y más de 450 parroquias. La transición de sus titulares, de Juan Sandoval Íñiguez a José Francisco Robles Ortega en febrero de 2012, cuando éste tomó posesión parece no tener un rumbo sólido y claro, principalmente entre los primeros colaboradores del obispo: los sacerdotes.

El gobierno de Sandoval Íñiguez fue largo, de 1994 a 2011, cuando Benedicto XVI le aceptó su renuncia  canónica como titular de Guadalajara por límite de edad; además, Sandoval tenía tres fortalezas: ser del clero tapatío (formado aquí), su carácter, el conocimiento directo de al menos dos terceras partes del clero a quien formó como Rector del Seminario. Robles Ortega, aunque jalisciense, procede de otro clero, de Autlán; tiene otro carácter y personalidad, y ha tenido que comenzar a conocer a la mayoría del clero, con la presencia de en el territorio de su predecesor.

En sus primeros años, Robles Ortega realizó ajustes en frentes sensibles: reestructurar la Curia Diocesana (aparato gubernamental), cambiar párrocos (algunos de párrocos a vicarios), y reconfigurar el seminario. Luego, se fue quedando sin obispos auxiliares: en julio de 2012, Rafael Martínez pasó a ser emérito por límite de edad; en diciembre de 2013 promovió a Campeche al más joven auxiliar, Francisco González; en noviembre de 2014, el joven obispo Miguel Romano pasó a ser emérito de forma anticipadísima (55 años); en marzo de 2015 promovió a Leopoldo González a la nueva diócesis de Nogales, Sonora; y un mes después, de manera anticipada, el otrora más cercano de Sandoval Íñiguez, José Trinidad González, fue emérito. Así, Robles Ortega se quedó con un auxiliar, Humberto Gutiérrez, quien en 2016 llegará al límite de edad.

A la expectativa está el Presbiterio tapatío sobre nombramiento de al menos dos obispos auxiliares: ¿serán del clero tapatío o vendrán de fuera?, ¿Robles Ortega quiere trabajar con auxiliares o sólo con sacerdotes vicarios episcopales?, ¿será la oportunidad para dividir la diócesis y crear al menos una nueva?

Esto motiva los chismes y especulaciones a lo que se refirió Robles Ortega en su mensaje a sacerdotes el pasado 23 de julio, a través del órgano diocesano El Semanario.

 

Proyecciones de Población de la actual Arquidiócesis de Guadalajara, y proyecciones sobre eventuales y nuevas demarcaciones eclesiásticas, que surgirían de dividir la actual Arquidiócesis: Ameca, y Ocotlán-Tlajomulco:

 

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