Francisco Papa y Virgen de Guadalupe

El viaje apostólico de Francisco Papa a México del 12 al 18 de febrero próximos será de “periferias”. A pesar de que la clase política del centro del país revolotea en torno a la visita, luego de que se descartó una visita al Senado de la República o incluso al Congreso de la Unión en pleno, emulando lo que hizo el Papa en su visita a Estados Unidos, sólo estará un día en la Ciudad de México.

La recepción (viernes 12), así como la ceremonia de bienvenida como “visita de cortesía al Presidente de la República”, y el encuentro con autoridades, sociedad civil (los que están en todo evento gubernamental) y el cuerpo diplomático” no le llevará a Francisco más de tres horas y media (sábado 13).

Luego, están dos puntos centrales de su estancia en la Ciudad de México: encuentro con los obispos y la visita a la Basílica de Guadalupe. Dos momentos emblemáticos y de los cuales podrán realizarse lecturas específicas: con los obispos-pastores de México (174, de los cuales 119 están en funciones en 92 circunscripciones o diócesis) en la Catedral Metropolitana y su Peregrinación a la Basílica de Guadalupe.

Del primero, se prevé un llamado a salir, a estar con los “descartados” (en palabras de Francisco) y a dejar de “repetir” siempre lo mismo en sus planes y programas. El Episcopado dejó para su próxima asamblea de finales de marzo la renovación de su consejo y su plan de trabajo, a pesar de que en noviembre de 2015 debieron hacerlo. Los obispos marcarán su agenda tras la visita.

La Visita a la Basílica de Guadalupe tiene un elemento central si se considera a los “destinatarios”, “agentes” y “sujetos” del mensaje Guadalupano: el ” hombre del campo”, el “mecapal”, el “parihuela”, el que es “cola”; no son los “nobles”, “estimados”, “conocidos”, “respetados” y “honrados” (Nican Mopoua 56-57), por más que gestionen primeras filas y fotos con Francisco. Será otra oportunidad en 484 años para que el Episcopado Mexicano dé un giro y tenga en su centro a otros agentes y sujetos de cambio.

Mientras exista injusticia, el templo ahora construido no estará terminado“, enfatizó el ahora beato Pablo VI el 12 de octubre de 1976 con motivo de la dedicación de la nueva Basílica de Guadalupe.

En esa línea, habrá que “leer” el resto de la agenda en Ecatepec, Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas, Morelia y Ciudad Juárez, más una que otra sorpresa.

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