Transparencia-fiscalización-rendición de cuentas son tres fases íntimamente relacionadas que se sobreponen e interactúan para su eficiente y efectiva finalidad en la construcción de una sociedad llamada democrática. Sobre cada se han confeccionado instrumentos jurídicos e institucionales que, en un gobierno abierto, requieren la interacción libre de otros agentes, como ciudadanos en lo particular, organizaciones sociales, organismos institucionales y medios de comunicación.

En el espectro de organismos e instituciones observadas, el interés público se centra en la (menos en) recaudación y (más en) ejercicio de recursos públicos por la sensibilidad que ello implica en una sociedad donde la disparidad en la distribución de la riqueza es escandalosa e indignante; luego está el tema sobre la toma de decisiones, que abre un abanico de implicaciones sociales poco atendida, salvo que en primera instancia se observen desde las ópticas económicas.

El manejo de recursos públicos lleva en sí toma de decisiones, que requieren estar sujetas a la transparencia-fiscalización-rendición de cuentas, pero sin quedarse en los montos, ni reducirlo sólo al desvío de los mismos, menos aún a su robo con todas sus modalidades. Tarea pendiente está en abrir-fiscalizar y rendir cuentas sobre toma de decisiones.

Algunos casos recientes: elección de comisionados del ITEI, de magistrados, aprobación o rechazo de iniciativas, gestiones para intervenir “institucionalmente” sobre la situación jurídica de detenidos por la policía, el diseño e instrumentación de un modelo de coordinación en materia de seguridad pública metropolitana, etc. La lista es mayor a la mediática si consideramos los planes estatales y municipales, y de cada uno sus objetivos, metas y acciones; pero sobre todo, si se observa y sigue el ejercicio de las atribuciones, facultades y obligaciones de los servidores públicos, tendremos materia no sujeta a las agendas político-mediáticas desde quien ejerce el poder público. El espectro de decisiones  sujetas a la transparencia-fiscalización y rendición de cuentas es mucho mayor.

La transparencia-fiscalización-rendición de cuentas hay que abordarla con serenidad planeada de quien sabe qué busca y tiene elementos para identificarlo, evitando un supuesto paranoico de que todo está corroído o que no existe nada, pues de lo contrario es una lucha contra el todo y nada a la vez.

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